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lunes, 10 de diciembre de 2012

La payana












Les voy a contar una historia, un poco triste, un poco alegre como casi todas las historias. Un día en el 2009 estaba tranquilamente en mi casa, cuidando de mi pequeña hija cuando sonó el teléfono, me llamaban de una escuela cerca de mi casa, para una suplencia de Trabajo Manual, yo me había anotado varios años atrás, ya ni me acordaba, después me casé y tuve a mi bebé, estaba muy ocupada con este "trabajo" de ser madre cuando me llamaron. Me sorprendieron, y dije que sí, me pareció una buena experiencia ya que nunca había trabajado dando clase, cuando me recibí tenía 22 años y poca paciencia, y en ese momento decidí que no quería trabajar en escuelas mientras no tuviera una gran necesidad de hacerlo, pero de todas maneras me anotaba por las dudas, en algún momento llegara a necesitarlo. Me dijeron que era poco tiempo, por la señora que tenía que suplantar se iba de viaje por uno o dos meses, no me lo dijeron exactamente. Así que allí fui con mis casi 40 años sin ninguna experiencia previa a hacerme cargo del dictado de clases de manualidades a chicos de 6 cursos distintos, de entre 6 y 8 años, con muchas dudas y mucho, pero muuuuuucho miedo, tanto que todas las demás maestras se dieron cuenta del susto que tenía y me aclararon muy sonrientes que los chicos todavía no se habían comido a ninguna maestra. Me cargaron un poquito...bueno, pero también me ayudaron mucho, fueron muy pacientes conmigo y me explicaron toooooodo, todo lo que tenía que hacer y así que de golpe tuve un montón de pequeños duendecitos dando vueltas a mi alrededor preguntándome cosas todo el tiempo y alegrándome los días. De repente se declaró la epidemia de la gripe A, y se cerraron todos los colegios, incluida la escuela donde yo estaba, así que de un día para el otro, me encontré de vuelta en casa, con mi  pequeña y con todo el tiempo para mí y para ella.    Yo pensé que ahí se había terminado, pero en marzo del 2010 me volvieron a llamar, y esta vez era por tiempo indefinido hasta que la señora titular de la materia se jubilara y podían ser un año o dos, no era seguro. la cuestión es que fueron dos años y dos meses, cuando ya estaba acostumbrada, cuando ya había logrado compaginar mis horarios con los de mi familia, y lograr que las cosas funcionaran, de golpe un día de mayo de este año me llamaron y me dijeron que no tenía que ir más, que la señora a la que estaba suplantando había renunciado y que no iba a haber más Trabajo Manual para los chicos de esa escuela que ahora les iban a dar Teatro, porque aparentemente eso es mucho más creativo y les desarrolla más la personalidad, por supuesto, estas cosas me las dijeron después, cuando fui en persona a la escuela, como queriéndome dar una explicación que yo no había pedido. La cosa es que el día que me llamaron, me llamó la secretaria y sólo me dijo que esta señora había renunciado así que no hacía falta que fuera yo al día siguiente y sin más, me dijo adiós. En un primer momento me puse muy triste, después lo pensé mejor y empecé a disfrutar de mi tiempo libre, y hacer todas las cosas que quería hacer antes y no tenía tiempo, y por supuesto a disfrutar mucho, mucho de mi pequeña, que crece día a día, y no me quiero perder ni un minuto. La cosa es que tuve pensando mucho, y sentía que me quería despedir de mis niños de alguna manera "creativa" y con algo que les tocara el corazón o que por lo menos les hiciera desarrollar alguna habilidad, entonces me acordé de mi infancia, pensé en qué era lo que más me gustaba jugar cuando era de esa edad: 6, 7, 8, 9 y me acordé de la payana, cuando yo era chica me pasaba horas tirada en el piso jugando a la payana, con payanas hechas por mí, de tela y rellenas con arroz, así que eso les hice, hice 156 juegos de payanas, cada juego tiene 5 payanas, se las hice de colores vivos y les hice una bolsita de tela y las explicaciones. El sólo ver las caritas de felicidad cuando se las entregué y cómo se pusieron a jugar en el mismo momento en que les expliqué cómo se jugaba, ese el mejor pago a todas las horas de trabajo que llevó hacérselas y es el mejor recuerdo que me llevo como experiencia de que aprendí a ser docente, una experiencia que no había tenido, el mejor regalo que Dios me dio, poder ver esas caritas sonrientes. Bueno, amigas, espero no haberlas aburrido demasiado con mi historia, aquí les dejo algunas fotitos de las payanas, si alguna quiere copiarla, tiene mi permiso, ya que por supuesto, la payana no la inventé yo, sólo tuve la idea de regalarlas, y se las regalo a ustedes también aunque sea de manera virtual, como idea para que la pongan en práctica. Por supuesto, como siempre cualquier duda que tengan y me quieran preguntar, me pueden escribir, besitos a todas, y buena semana!!!!!

9 comentarios:

Graciela dijo...

Qué lindo!!! YO TAMBIEN JUGABA A LA PAYANA!!, espero que pronto consigas otra suplencia un beso

maria eugenia dijo...

QUÉ LINDA TU HISTORIA SOL!,HERMOSO LO QUE HICISTE!!!

ANA MARIA dijo...

¡Qué historia más bonita! Pero ¿Qué es la payana?Es la primera vez que lo oigo y tengo mucha curiosidad.
Un saludo.

Magia da Inês dijo...

¸.•°♡⊱彡

Passei para uma visitinha e para admirar seu trabalhos.
Muito lindo!!!

Que o menino Jesus continue abençoando a vida de todos nós.
Beijinhos.
Brasil ✿ °•.¸


(⁀‵⁀,) ✫✫✫
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✫¸.•°*”˜˜”*°•.✫✫
.•°*”˜˜”*°•.✫✫✫ MERRY CHRISTMAS!

Anónimo dijo...
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Teresita dijo...

Sol, que bonita historia, con piedritas en el camino pero con una gran enseñanza de que siempre está Diosito allí cuando lo necesitas. Te felicito por lo que hiciste por esos niños, jamás te olvidarán....quien dice....a lo mejor .....Pasará lo que tenga que pasar y no más de eso, algunas veces nos toca llorar, otras reir...pero comprendo que cuesta. Todo el amor que le puedas dar a tu bella hija será recompensado en el futuro. Si me permites te sigo a ver si aprendo de ti un poco más. Deseo tengas un 2013 lleno de estrellitas de colores para que iluminen tu vida y la de tus seres queridos.

Magia da Inês dijo...

º° ✿彡
Olá, amiga!
É uma bela história de amor e consideração pelos seus ex-alunos, porque o sorriso de cada um sempre ficará brilhando na alma como se fosse uma estrela.
Bom domingo! Boa semana!
Beijinhos do Brasil
✿ °•.¸
¸.•°♡⊱彡

eveluna dijo...

que lindo regalo para los peques! ellos valoran muchisimo esas cosas! te entiendo esa mezcla de triseza por un lado (de golpe te visan que quedaste cesante) y alivio por el otro (tener mas tiempo para disfrutar a tu peque en casa)me ha pasado a mi tmb... me sorprendio lo de la payana con bolsitas de arroz, nunca habia visto asi el juego yo cuando chica jugaba con los carozos de durazno que los redondeaba gastandoles las puntitas en el cemento del patio je! tmb sabia de usar piedritas de leca, pero nunca arroz, todos los dias se aprende algo nuevo!saludos

María Elena dijo...

Hola, Sol!
Estuve visitando tu casita y vi ese enorme trabajo de las payanas. ¡Qué trabajo! ¡Cuánto amor hay en tu trabajo! Porque hay que hacer esa cantidad de bolsitas y de payanas. Alta paciencia la tuya, te felicito. Se nota que esos chicos te tocaron el corazón. En cuanto a lo otro que nos contás, el sistema es un poco perverso, a mi me sucedió lo mismo. El titular es el dueño del cargo y los suplentes están siempre caminando en arenas movedizas. En este momento estoy en algo parecido a lo tuyo, dependo de la decisión de una titular, así que tu historia me hizo identificarme con vos. No dejes de insistir de todas maneras. Quizás otra escuela te está esperando.
Besito grande y suerte!
María Elena.-